Es la rapaz nocturna más grande de las Baleares y a su vez una de las más desconocidas de nuestras islas.
Parece que en los últimos 10 o 15 años, su población ha aumentado notablemente, aunque la dificultad de su observación, los recatados hábitos de esta especie y un número reducido de observadores ha podido pasar desapercibido al grueso de su población.
Resulta más fácil identificarla por el canto, mediante el cual se puede llegar incluso a separar a ambos sexos, si se tiene algo de experiencia, que por su plumaje, debido fundamentalmente a sus hábitos nocturnos que en numerosas ocasiones impiden verlo con nitidez.
En las Baleares es sedentario en todas las islas ma
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Es la rapaz nocturna más grande de las Baleares y a su vez una de las más desconocidas de nuestras islas.
Parece que en los últimos 10 o 15 años, su población ha aumentado notablemente, aunque la dificultad de su observación, los recatados hábitos de esta especie y un número reducido de observadores ha podido pasar desapercibido al grueso de su población.
Resulta más fácil identificarla por el canto, mediante el cual se puede llegar incluso a separar a ambos sexos, si se tiene algo de experiencia, que por su plumaje, debido fundamentalmente a sus hábitos nocturnos que en numerosas ocasiones impiden verlo con nitidez.
En las Baleares es sedentario en todas las islas mayores a excepción de Menorca, siendo considerado migrante a través de las islas de Mallorca y Menorca.
El buho chico en Calvià
Es una especie muy escasa en el municipio, aunque, como ya se ha mencionado anteriormente, resulta muy complicada su localización.
A pesar de los numerosos pinares de los que disfruta el municipio de Calvià, de momento sólo hemos podido localizar al Búho Chico en dos de los itinerarios descritos aquí, el de la Península de Cala Figuera y en los tres itinerarios de la finca pública de Galatzó (Cases de Galatzó, ses Sínies i s’Esclop).
Es poco bagaje si tenemos en cuenta que zonas como la Torre de Cap Andritxol o Na Burguesa presentan hábitat apropiados.
Las mejores épocas para observarlo
En cuanto a la visualización de la especie no podemos decir que exista un periodo mejor durante el año, simplemente es una cuestión de un poco de suerte.
Eso sí, para escuchar sus cantos nocturnos, diciembre y enero son los mejores meses en cuanto a los adultos, mientras que en junio y julio podremos escuchar los gritos de los jóvenes pidiendo alimento a sus padres. Debemos recordar que se trata de una especie de hábitos fuertemente nocturnos.
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